Un investigador del IIS La Fe seleccionado para convivir una semana con 37 Premios Nobel

El joven investigador Juan Carlos García Cañaveras ha participado este verano en Lindau, junto a 599 jóvenes de 80 países de todo el mundo, en un encuentro intergeneracional en el que convivieron con 37 Premios Nobel. Un encuentro que se repite desde hace 64 años y que cuenta con un estricto proceso de selección de los candidatos participantes.

García Cañaveras ha sido Premio Nacional de Fin de Carrera, cuenta con varia publicaciones en prestigiosas revistas internacionales, ha contado con becas para investigar en el CSIC, la Universitat de Valencia y el Grupo Acreditado en Hepatología Experimental y Trasplante Hepático del Instituto de Investigación Sanitaria La Fe (IIS La Fe)

Los miles de jóvenes que aspiraban a participar en este encuentro tuvieron que superar una complicada gymkhana internacional con varias etapas: “Hubo primero una selección nacional en la que se valoraba el currículo, las cartas de recomendación, la motivación…; luego, el CSIC aplicó su propio filtro y, finalmente, el Consejo Lindau se quedó con seis de los 10 aspirantes que procedíamos de España y que habíamos pasado hasta esa fase”, según explica el propio Garcia Cañaveras.

Sólo los mejores talentos superaron la criba y pudieron disfrutar de conferencias y conversaciones más personales a cargo de los Premios Nobel, establecer nuevos contactos y discutir temas relevantes como la salud mundial, los últimos descubrimientos en la investigación del cáncer o el SIDA, los retos en inmunología o la investigación futura. También hubo tiempo para actividades más informales como excursiones, conciertos, desayunos científicos, mesas de debate, cenas con los habitantes del pueblo de Lindau...

“Me sorprendió la cordialidad, simpatía y distensión reinantes, porque no son ambientes habituales en Ciencia”, confiesa el joven investigador. “Algunos Premios Nobel eran muy entrañables y nos contaron las ‘historietas’ de cuando no existía la Biología Molecular o la Bioquímica tal y como las conocemos hoy y de cómo éstas disciplinas se fueron fraguando a partir de sus contribuciones”, recuerda Juan Carlos quien destaca la vitalidad de Edmond Henri Fischer (94 años, Nobel de Fisiología en 1992) y de Oliver Smithies (89 años, Premio Nobel de Medicina y Fisiología en 2007).

Para Juan Carlos, el encuentro en Lindau ha sido de lo más productivo a nivel científico: “Hablando, han surgido ideas que no se me habían ocurrido antes”, comenta. También a nivel personal ha sido fructífero: “Me ha reportado mucha motivación para seguir adelante”.

En el futuro más inmediato, se le vislumbra una compleja encrucijada: “Estoy escribiendo la tesis y luego tengo que valorar varias opciones. Me apasiona la Investigación y también la Docencia. He trabajado en metabolómica y hepatología, y me gustan, pero no tengo claro en qué campo centrar mis intereses”.

Mientras deshoja la margarita, hace suyo el lema y principio básico de los encuentros Lindau "Educa, inspira, conecta" y aboga por educar en Ciencia para reducir la brecha entre lo que la Ciencia conoce y lo que la sociedad conoce de la Ciencia: “Los investigadores tenemos la obligación de comunicar de forma sencilla a la sociedad en qué invertimos el dinero que ésta nos cede para investigar. Si la divulgación científica se valorara en la carrera científica, se reconocería más nuestro trabajo y la gente sabría el porqué de las cosas”.