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Un estudio europeo liderado por el IIS La Fe identifica grandes desigualdades en el acceso al trasplante hepático
Las posibilidades de recibir un trasplante de hígado y de sobrevivir durante el periodo en lista de espera varían de manera considerable según el país europeo en el que se encuentre el paciente. Esta es una de las principales conclusiones de un estudio multicéntrico liderado por el Instituto de Investigación Sanitaria La Fe (IIS La Fe), que identifica grandes desigualdades territoriales y señala varias estrategias para mejorar la equidad y reducir la mortalidad.
El trabajo muestra que los países con una cobertura sanitaria universal más amplia y una mayor inversión en salud alcanzan tasas más elevadas de trasplante y una menor mortalidad en lista de espera. Estos resultados sitúan el trasplante hepático como un indicador de la capacidad y la eficiencia de los sistemas sanitarios para atender procedimientos de alta complejidad.
La investigación ha sido desarrollada por un equipo del Área de Hepatología, Cirugía Hepatobiliopancreática y Trasplantes del IIS La Fe y del CIBEREHD, junto con la Organización Nacional de Trasplantes (ONT) y la European Liver and Intestine Transplant Association (ELITA). El estudio, publicado en JHEP Reports, analiza información de más de 170 centros de trasplante hepático de Europa durante el periodo 2012-2022.
El análisis integra datos del European Liver Transplant Registry (ELTR) y del Global Observatory on Donation and Transplantation (GODT). Esta combinación ha permitido relacionar las indicaciones clínicas para el trasplante y las características de donantes y receptores con la actividad de las listas de espera y con el contexto sanitario, demográfico y socioeconómico de cada país.
La mortalidad disminuye, pero persiste la desigualdad
La mortalidad en lista de espera ha descendido en Europa alrededor de un 10 % desde 2015. Sin embargo, el estudio constata que continúa siendo elevada en varios países y que persisten importantes desigualdades en el acceso al trasplante, especialmente entre los pacientes con enfermedad hepática más grave y las personas de mayor edad.
Los resultados también reflejan diferencias en el desarrollo de los programas de donación. En los países del norte y del área mediterránea ha aumentado el uso de donantes de edad avanzada y de la donación en asistolia, conocida como donación tras muerte circulatoria o DCD. Estos programas, en cambio, presentan todavía un desarrollo limitado en Europa del Este.
Países como España e Italia han conseguido reducir la mortalidad en lista de espera manteniendo buenos resultados después del trasplante. Según los autores, su experiencia puede servir como referencia para otros sistemas sanitarios, especialmente en la ampliación segura de los criterios de donación y en el refuerzo de los programas de donación tanto en muerte encefálica como en asistolia.
Cambia el perfil de los pacientes trasplantados
El estudio identifica asimismo diferencias regionales en las enfermedades que conducen al trasplante. En Europa del Este, la cirrosis causada por el virus de la hepatitis B continúa siendo una de las principales indicaciones. En los países mediterráneos y del norte predominan la enfermedad hepática relacionada con el consumo de alcohol y, de forma creciente, la enfermedad hepática esteatósica asociada a disfunción metabólica, conocida como MASLD.
Durante el periodo analizado también aumentó la edad de los receptores y se ampliaron progresivamente los criterios de aceptación de donantes. Al mismo tiempo, las puntuaciones MELD, utilizadas para estimar la gravedad de la enfermedad hepática, descendieron de forma notable en el momento del trasplante.
Esta evolución coincide con la incorporación de los antivirales de acción directa frente al virus de la hepatitis C y con el aumento de las indicaciones por cáncer, especialmente por carcinoma hepatocelular y otros tumores hepáticos seleccionados.
Una hoja de ruta para reducir las diferencias
A partir de los resultados, el equipo investigador plantea armonizar las políticas europeas de asignación de órganos, ampliar de forma controlada los criterios de donación y reforzar los programas de donación en muerte encefálica y en asistolia.
El trabajo señala también la necesidad de adaptar las políticas de salud pública a las principales causas prevenibles de enfermedad hepática en cada región, entre ellas las hepatitis virales, el consumo de alcohol y la MASLD.
Según los autores, conocer las diferencias regionales permite identificar prácticas que ya están obteniendo resultados favorables y trasladarlas a otros países. El estudio proporciona así una base comparativa para que gestores sanitarios y responsables de políticas públicas puedan mejorar los programas de trasplante, reducir la mortalidad en lista de espera y avanzar hacia un acceso más equitativo en Europa.
Di Maira T, Cailliez V, Domínguez-Gil B, Mahíllo B, Álvarez M, Belli LS, Adam R, Fondevila C, Germani G, Hartog H, Berenguer M. Regional variations and trends in liver transplantation practices across Europe. JHEP Reports. 2025;7(8):101424. doi: 10.1016/j.jhepr.2025.10142