Caracterizan nuevos biomarcadores para diagnosticar y poder tratar la endometriosis

Investigadores del IIS La Fe han descrito los perfiles de expresión de los miRNAs en las principales lesiones de pacientes con endometriosis. Este trabajo aportará nuevas herramientas tanto para el diagnóstico en fases iniciales de la enfermedad, como para el diseño de nuevos fármacos que permitan tratar esta dolencia que afecta a un 10 por ciento de las mujeres y está presente en un 40 % de los casos de infertilidad

La investigación, que ha sido publicada en Human Reproduction, demuestra que los miRNAs presentan una expresión diferente en el endometrio de pacientes con endometriosis en comparación con el de mujeres sanas. Estos resultados “permitirán caracterizar nuevos biomarcadores que sirvan para el diagnóstico de la enfermedad, así como para predecir recidivas (recaídas) de la enfermedad”, según ha destacado la Dra Amparo Estellés.

A partir de estos prometedores resultados, los autores se han centrado en el papel que juegan estos miRNAs en el desarrollo de nuevos vasos (angiogénesis), necesarios para asegurar la supervivencia de las lesiones en el peritoneo. En concreto se han estudiado 12 miRNAs que regulan la formación de vasos y que permitirán diseñar nuevos fármacos dirigidos al restablecimiento de los niveles fisiológicos en las pacientes.

El grupo de investigadores, liderados por la Dra. Estellés está formado tanto por investigadores básicos (Dr. España, Dra. Braza-Boïls y Ldo. Marí-Alexandre) como por ginecólogos (Dr. Gilabert-Estellés y Dr. Gilabert-Aguilar). Este equipo multidisciplinar permite que estos prometedores resultados sean transferidos a la práctica clínica.

La endometriosis es una de las enfermedades ginecológicas más frecuentes y se estima que afecta del 10 al 15% de las mujeres en edad reproductiva. En mujeres estériles o con dolor pélvico, la prevalencia puede llegar hasta el 30%. Se define como la presencia de tejido endometrial en localizaciones extrauterinas. El establecimiento de implantes endometriósicos en distintas localizaciones produce inflamación, formación de nuevos vasos y fibrosis. Estas lesiones son responsables de la dismenorrea, dolor pélvico y la infertilidad que se asocian con la endometriosis.

Actualmente, la teoría de la menstruación retrógrada (Sampson, 1927) es la más aceptada para explicar la etiopatogenia de la enfermedad. Durante la menstruación, fragmentos de tejido endometrial migran de forma retrógrada llegando al peritoneo donde pueden implantarse y formar las lesiones endometriósicas.

Aunque la endometriosis es una enfermedad benigna, el tejido endometrial, después de adherirse al peritoneo, tiene la propiedad de proliferar de forma similar al tejido tumoral. Al igual que ocurre en la invasión tumoral, tiene lugar una degradación de la matriz extracelular del peritoneo o del ovario, lo que permite la implantación del tejido endometrial en localizaciones ectópicas.

El diagnóstico de la endometriosis es casi siempre tardío y con frecuencia limitado a la afectación ovárica. Las pruebas diagnósticas de la enfermedad son en la actualidad poco sensibles y específicas, además de ser necesaria la intervención laparoscópica para el diagnóstico de la endometriosis. Por ello, se realiza con frecuencia un abordaje quirúrgico, que en ocasiones no identifica la existencia de la enfermedad y supone importantes molestias a la paciente y costes para el sistema público de salud.

La investigación llevada a cabo por los científicos valencianos contribuirá al mejor conocimiento de la misma y, por otra parte, podrá aportar nuevas herramientas tanto para el diagnóstico en fases iniciales de la enfermedad como para el pronóstico y prevención de recidivas.