Un estudio del IIS La Fe confirma la prevalencia de deterioro cognitivo, síntomas psiquiátricos y mala calidad de vida en supervivientes de COVID-19 al año del alta hospitalaria

El Grupo de Investigación en Infecciones Respiratorias del Instituto de Investigación Sanitaria La Fe, en colaboración con psiquiatras de la Universitat de València, ha publicado el artículo 'Long‐term neuropsychiatric outcomes in COVID‐19 survivors: A 1‐year longitudinal study' en la revista Journal of Internal Medicine. Una investigación que amplía el conocimiento actual sobre los síntomas y síntomas psiquiátricos en pacientes que han superado la COVID-19.

En el primer estudio con datos de seguimiento a los dos meses, los autores concluyeron que la prevalencia de deterioro cognitivo era del 58%. Entre las funciones cognitivas evaluadas se encuentran la memoria verbal inmediata y del aprendizaje, la memoria verbal retardada, la fluidez verbal y la memoria de trabajo o función ejecutiva.

Además, a los 2 meses el cribado de ansiedad, depresión y trastorno de estrés postraumático fue positivo en el 29,6%, 26,8% y 25,1% de los casos, respectivamente y, en torno al 40% de los pacientes tenía alguna de estas 3 morbilidades psiquiátricas. El estudio también ha detectado una baja calidad de vida para los componentes físicos y mentales en el 44,1% y el 39,1% de los pacientes, respectivamente. Presentar un cuadro confusional o delirium durante la hospitalización y la morbilidad psiquiátrica se asoció con el deterioro neurocognitivo y el sexo femenino se relacionó con la morbilidad psiquiátrica a los 2 meses.

En el segundo estudio se presentan los datos longitudinales (el primero publicado de estas características) a un año y evalúa simultáneamente los aspectos cognitivos, psiquiátricos y de calidad de vida y los síntomas atribuibles a la COVID-19 en supervivientes, moderados y graves, de COVID-19 después del alta hospitalaria. El estudio concluye que la función cognitiva, la morbilidad psiquiátrica y la baja calidad de vida prevalecen en supervivientes moderados y graves de COVID-19 un año después del alta hospitalaria.

Este segundo artículo confirma los datos recogidos en el primer estudio realizado por el equipo tras evaluar a 179 supervivientes de COVID-19 con un seguimiento de dos meses después del alta hospitalaria. En el seguimiento al año de estos pacientes se ha encontrado un 46,8% de pacientes con deterioro cognitivo y un 45% con morbilidad psiquiátrica a 1 año. Estos resultados apoyan, según los autores, aún más, el impacto duradero de la COVID-19 en la calidad de vida y la salud de los pacientes, específicamente en la salud cerebral y mental.

Variedad de síntomas y trastornos psiquiátricos post COVD-19

Antes de la pandemia por COVID-19, se había informado sobre problemas mentales y cognitivos en supervivientes de las unidades de cuidados intensivos (UCI), pero estos trastornos en pacientes no críticos están infradiagnosticados y, hasta ahora, no se conocía su prevalencia a largo plazo en COVID-19.

En estos momentos, una de las principales preocupaciones provocadas por la pandemia por coronavirus es la posible morbilidad en los supervivientes. Las secuelas de la enfermedad pueden dar lugar a un síndrome post-COVID-19 con manifestaciones sistémicas heterogéneas que incluyen problemas cognitivos y psiquiátricos que conducen a una mala calidad de vida. Las causas de la niebla cerebral o de la COVID a largo plazo están por dilucidar y podrían comprender la inflamación, el daño endotelial, la autoinmunidad, los factores de estrés social, neuroinvasión por el virus y otros.

Más investigación

Según el doctor Raúl Méndez, neumólogo, investigador del IIS La Fe y autor del estudio, "los datos recopilados tienen importantes consecuencias clínicas y, por tanto, implicaciones y desafíos para las políticas sanitarias destinadas a mitigar una ola de efectos en la salud mental por la pandemia". El equipo también ha destacado que la prevención, la detección temprana, la recuperación y rehabilitación neurocognitiva, y el tratamiento de los síntomas psiquiátricos deberían ser acciones prioritarias en los supervivientes de la COVID-19 ya que, en última instancia, podrían conducir a una mejora de la calidad de vida y del funcionamiento diario.

"Las repercusiones médicas generales de la COVID-19 son cada vez más importantes y requieren más investigación. Sin embargo, su impacto en la salud neurocognitiva y psiquiátrica y en la calidad de vida en supervivientes después de la fase aguda es poco conocido", comenta el doctor Vicent Balanzá-Martínez, psiquiatra y coautor del estudio. El objetivo de este trabajo multidisciplinar ha sido, precisamente, evaluar la función neurocognitiva, los síntomas psiquiátricos y la calidad de vida en los supervivientes de la COVID-19 poco después del alta hospitalaria.

Esta investigación amplía el conocimiento sobre la variedad y complejidad de los síntomas y los trastornos psiquiátricos de los pacientes después de la fase aguda de la enfermedad, incluso en pacientes no críticos y a largo plazo. Tal y como señala la doctora Rosario Menéndez, autora del estudio, "aunque estos datos esperan ser confirmados por otros estudios prospectivos en otras regiones, deberían diseñarse políticas sanitarias para abordar los problemas a largo plazo y ofrecer a los pacientes un enfoque multidisciplinar que incluya la rehabilitación neurocognitiva y la evaluación y los tratamientos psiquiátricos".


Artículo 1. Méndez, R., Balanzá-Martínez, V., Luperdi, S. C., Estrada, I., Latorre, A., González-Jiménez, P., Feced, L., Bouzas, L., Yépez, K., Ferrando, A., Hervás, D., Zaldívar, E., Reyes, S., Berk, M., & Menéndez, R. (2021). Short-term neuropsychiatric outcomes and quality of life in COVID-19 survivors. Journal of Internal Medicine. https://doi.org/10.1111/joim.13262

Artículo 2. Méndez, R., Balanzá-Martínez, V., Luperdi, S. C., Estrada, I., Latorre, A., González-Jiménez, P., Bouzas, L., Yépez, K., Ferrando, A., Reyes, S.& Menéndez, R. (2021) Long-term neuropsychiatric outcomes in COVID-19 survivors: A 1-year longitudinal study. Journal of Internal Medicine. https://doi.org/10.1111/joim.13389

Se trata del primer estudio longitudinal que ha evaluado a corto y largo plazo estos tres campos junto a los síntomas propios de la COVID-19

Los autores advierten de las consecuencias clínicas y de las implicaciones para las políticas sanitarias en salud mental